Las úlceras por presión en personas mayores

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Las úlceras por presión en personas mayores

Si tienes en tu círculo cercano a personas mayores sabrás que la aparición de heridas o úlceras de presión es muy frecuente . Las personas de una cierta edad tienen una piel más fina y frágil con tendencia a sufrir heridas debido a enfermedades crónicas, inmovilización, excesiva exposición solar o por accidentes domésticos.

Las úlceras  por presión (UPP) son un tipo particular de heridas muy habituales en ancianos y sobre todo en personas dependientes encamadas y/o con baja movilidad. No obstante, la formación de úlceras de piel o escaras no solo afecta a personas mayores. Factores como el uso continuo de una silla de ruedas, escasa movilidad, padecer diabetes o una enfermedad vascular, tener una piel sensible, no recibir suficientes nutrientes, no controlar los esfínteres o padecer algún tipo de trastorno mental como Alzheimer, suelen ser los principales motivos que facilitan la aparición de las tan temidas úlceras.

Estas úlceras son heridas que no solo producen dolor e incomodidad, sino que también pueden llegar a causar infecciones graves diseminadas como meningitis o endocarditis y en ocasiones pueden ser difíciles de curar.

¿Cómo se producen?

Cuando la persona se encuentra inmovilizada o pasa varias horas al día en la misma posición se produce una fricción o presión sobre determinadas zonas corporales que provoca la rotura de los vasos sanguíneos. Esta rotura impide una correcta oxigenación del organismo, provocando la muerte celular y como consecuencia favorece la aparición de llagas posturales o lesiones en la piel.

Para los ancianos puede requerir un tratamiento complejo ya que la mayoría de ellos padece distintos tipos de enfermedades crónicas que hacen que la curación de estas heridas se retrase o complique.

Asimismo, cualquier persona de edad avanzada que no pueda moverse por sí misma o necesite permanecer en la misma posición (sentada o echada en la cama) durante períodos prolongados necesitará igualmente cuidados preventivos para evitar su aparición.

Ulceras por presión evolucion UPP

Prevención y Tratamiento

Las úlceras por presión más leves cicatrizan en unas pocas semanas con el tratamiento adecuado pero las que son más graves pueden necesitar incluso cirugía.

Ante todo, es importante tratar de disminuir la presión de la úlcera movilizando a la persona cambiándola de postura o utilizando almohadillas de espuma. También debemos limpiar la herida cada cierto tiempo (especialmente, con agua y jabón) y en el caso de las úlceras abiertas se limpiarán con suero cada vez que se cambie el vendaje.

Parte importante del tratamiento es retirar el tejido necrosado. Recuerda que una herida no se cura bien si hay tejido muerto o infectado. Además, siempre debemos aplicar los apósitos necesarios para protegerla de posibles rozaduras o agentes patógenos.

Tendremos que utilizar antibióticos orales o por vía tópica para evitar cualquier tipo de infección. Las úlceras pueden curarse en casa, aunque muchas de ellas requerirán el servicio de un profesional sanitario experimentado

Utilizar dispositivos de alivio de presión como el cojín de silicona para el sillón y un colchón de presión alternante para la cama.

Siguiendo estas sencillas recomendaciones, podrás mantener a tus seres queridos libres de heridas o úlceras.