La Fatiga Pandémica ¿Qué es? ¿Cómo combatirla?

Fatiga pandémica

La Fatiga Pandémica ¿Qué es? ¿Cómo combatirla?

Actualmente los datos arrojan que 6 de cada 10 europeos sufren fatiga pandémica, una secuela del coronavirus que afecta tanto a quienes han padecido la enfermedad como a quienes no. Pero ¿en qué consiste esta fatiga pandémica? ¿Puedo estar sufriéndola sin darme cuenta? ¿Cómo puedo prevenirla?

Éstas y otras preguntas las abordaremos en este artículo, así que te invitamos a que sigas leyendo.

¿Qué es la fatiga pandémica?

Las conductas extraordinarias que hemos tenido que adoptar para protegernos frente al covid19 como el uso de mascarillas, el lavado frecuente de manos, el distanciamiento de nuestros seres queridos, el teletrabajo o tener que pasar largos periodos de tiempo sin salir de casa generan desmotivación y sensación de incertidumbre en la gente y mantenidas en el tiempo pueden llegar a desembocar en síntomas de ansiedad o depresión.

La fatiga pandémica, se define médicamente como una reacción de agotamiento que puede llevar a la complacencia, la alienación y la desesperanza. Según la OMS, la fatiga ha ido surgiendo gradualmente y está influida por distintas emociones, experiencias y percepciones relacionadas con la extensión y gravedad de esta crisis sanitaria y con las restricciones que los gobiernos han impuesto para contenerla.

De hecho, se calcula que el 40% de los españoles presentan, a día de hoy, síntomas moderados o graves de depresión y desde hace un año el consumo de ansiolíticos y antidepresivos se ha disparado según el Ministerio de Sanidad . «Casi un 80% de los españoles considera que la crisis del coronavirus ha tenido efectos negativos sobre su salud emocional»

Tenemos varios perfiles que pueden padecerla o la padecen: los que sufren por el aislamiento social (entre ellos muchos mayores y jóvenes), los padres que tienen que teletrabajar con hijos en casa, los que se han quedado sin empleo, los que ven su trabajo peligrar por la situación económica y aquellos que han perdido a uno o varios familiares en unas circunstancias que no les ha permitido a veces ni despedirse.

Los síntomas habituales de esta fatiga pandémica son: estrés, insomnio, irritabilidad, cambios de humor, aburrimiento, problemas de concentración y sobre todo, sentimientos de angustia y ansiedad.

Consejos para combatir la fatiga padémica

  • Obsérvate: Controla los pensamientos negativos y trata de bloquear esas sensaciones con actividades que te distraigan como deporte, aficiones artísticas, meditación o relajación.
  • Aprende técnicas de autocontrol: relajación muscular, meditación, mindfulness o yoga. Incluso escuchar música en un entorno tranquilo te ayudará a neutralizar la activación fisiológica del organismo que produce el estrés.
  • Realiza actividades que te satisfagan y hagan feliz: reservar ratos para el entretenimiento puede ser la mejor terapia en tiempos de pandemia. Dedica tiempo a descansar y estar con tu familia y también a practicar tus aficiones.
  • No te aísles: esto puede no parecer muy fácil en estos momentos donde se recomienda la restricción de actividades sociales pero es conveniente que sigas en contacto con familiares y amigos.
  • Realiza un buen descanso y no reduzcas las horas de sueño: descansado afrontarás mejor cualquier conflicto o situación que consideres estresante.
  • Cuida la dieta y elimina productos tóxicos o habitos poco saludables.
  • Haz deporte de forma regular: el ejercicio físico reduce la intensidad del estrés, fomenta una sensación de bienestar y conlleva grandes beneficios para el organismo.
  • Presta atención a la respiración.
  • Gestiona el consumo de información: dedicar demasiado tiempo a escuchar, ver o leer noticias sobre la evolución de la pandemia puede acentuar la sensación de desgaste y alimentar los sentimientos de angustia y ansiedad.

Riesgos de la fatiga pandémica

Los efectos de la ‘fatiga pandémica’ se traducen en una gran desmotivación para seguir las medidas de protección recomendadas, lo que puede suponer un riesgo de repunte de la pandemia provocando así la temida cuarta ola del Covid-19. Por eso, es tan importante ayudar, tranquilizar y motivar a la población para que no se relajen en el cumplimiento de las normas establecidas.

En mi trabajo como enfermero a domicilio veo a muchos pacientes, de los cuales un porcentaje significativo han comenzado a sentir los efectos de la fatiga pandémica consecuencia del distanciamiento social y el cambio de sus hábitos. Cada vez más personas sienten la necesidad de alguien que les acompañe, les tranquilice y les haga sentirse seguros, tarea que realizo con mucha satisfacción especialmente con aquellos más mayores o que no tienen a la familia cerca.